Descubrir no es publicar

Todo empezó con el seguimiento diario de novedades de videojuegos, anime y cultura pop. Con tantas fuentes, cuesta distinguir una noticia que merece cobertura de un anuncio repetido o de algo ya publicado en el sitio.

El sistema sigue fuentes oficiales e indicios de relevancia. Otros medios pueden señalar que un tema está circulando, pero buscamos confirmación en fuentes primarias siempre que sea posible. Reunir posibles noticias no equivale a decidir su publicación.

Un flujo con criterios editoriales

Antes de preparar un borrador, el bot compara URL, títulos, temas y publicaciones recientes para reducir duplicados. Luego evalúa la relevancia según la fuente, la actualidad, el impacto y el interés para los lectores. Una noticia débil se detiene ahí.

Con información fiable suficiente, la IA ayuda a redactar un artículo original. Las reglas editoriales orientan el idioma, el tono, las fuentes, las imágenes, los enlaces, la categoría y el formato. El proceso verifica y depura el material antes de enviarlo a WordPress.

La automatización ayuda a encontrar y preparar noticias. La responsabilidad de lo que se publica sigue siendo editorial.

Revisar es parte del sistema.

El panel separa posibles noticias, borradores, revisión y publicación. El proceso prudente prepara el material para revisión humana. La publicación directa requiere una configuración y una validación operativa explícitas, con criterios específicos para fuentes e imágenes.

Esta arquitectura deja claro un principio: no basta con pedirle a una IA que reescriba noticias de otros lugares. Es necesario saber de dónde surgió la información, qué está confirmado, qué sigue siendo especulación y si el artículo aporta contexto para el lector.